7 buenas razones por las que apostar por una silla salvaescaleras

El deseo y la necesidad son cosas muy diferentes. Podemos posponer el primero en base a determinados factores como la falta de recursos, la inconveniencia, etc. El segundo no podemos o debemos posponerlo porque, de hecho, es en sí una prioridad.

Mejorar la movilidad de las personas y la accesibilidad de los espacios es una necesidad en sí misma. No es algo de lo que se pueda prescindir. Para lograrlo, hoy en día disponemos de distintas soluciones, por ejemplo, los ascensores o los salvaescaleras.

En este artículo vamos a darte siete buenas razones por las que instalar una silla salvaescaleras para mejorar la calidad de vida de las personas con movilidad reducida.

1. Múltiples usos de las Sillas Salvaescaleras

Una silla salvaescaleras va a ser útil no solo para las personas que tienen la movilidad reducida de una forma permanente. Piensa en el abuelo que se hace mayor y que, aunque puede andar normalmente, ya no es tan ágil.

La silla salvaescaleras también es útil para los momentos en los que, por desgracia, nos lesionamos o nos encontramos en un periodo de recuperación y no podemos movernos con normalidad.

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Sin una de estas sillas, muchas personas optan por habilitar una habitación en la planta baja. Esto conlleva muchas veces un aislamiento incómodo. Podemos evitar esta situación con la instalación una silla salvaescaleras.

Depender de otra persona para que la que tiene la movilidad reducida pueda subir y bajar las escaleras es algo a lo que suele recurrirse habitualmente. Esto no se recomienda como opción ya que eleva notablemente el riesgo de accidente que, en este caso, sería por duplicado. Apostar por una silla salvaescaleras también acaba con este riesgo.

2. Mayor adaptabilidad que los ascensores

Otra de las opciones que más se suelen escoger a la hora de mejorar la calidad de vida de las personas con movilidad reducida es la de instalar un ascensor. Aunque hay muchísimas alternativas, puede haber algún caso en el que no sea posible instalarlo. O en el que el hecho de hacerlo suponga un cambio de estructura radical de la vivienda.

En este sentido, la silla salvaescaleras permite una mayor adaptabilidad que un ascensor y no requiere gran cantidad de obras.

3. Mayor tranquilidad y comodidad para todos

Precisamente porque una silla salvaescaleras es segura y es apta para todos: ancianos, personas convalecientes, personas que tomen alguna medicación que pueda hacerles temporalmente menos ágiles, etc., todos disfrutarán de la tranquilidad que conlleva el mínimo riesgo.

Además, hay que tener en cuenta que las sillas salvaescalera están diseñadas para que la persona que los use no se pueda caer mientras que estén en marcha. Esto significa aún mayor tranquilidad pues no nos hará sentirnos en la necesidad de supervisar constantemente el funcionamiento o uso del salvaescaleras.

4. Evitar lesiones y mejorar la calidad de vida en otros sentidos

Las sillas salvaescaleras no están diseñadas específicamente para ello, pero estas sillas también permiten transportar algunos enseres de peso como equipajes o algún mobiliario pesado con seguridad. Eso sí, siempre que no se sobrepase el límite de peso máximo que el salvaescaleras puede transportar. Esto, a la larga, evita lesiones y accidentes. No evitará subir, pero a pulso por las escaleras.

Aunque una persona no tenga la movilidad reducida, subir las escaleras con un objeto muy pesado implica un mayor riesgo de caída. Esto se evita fácilmente al apostar por una silla salvaescaleras como herramienta de apoyo.

5. Seguirán funcionando, aunque haya un corte de luz

Generalmente las sillas salvaescaleras cuentan con un sistema de baterías que les permiten seguir funcionando, aunque haya un apagón de electricidad. De esta forma la persona nunca se quedará atascada en medio del tramo de escaleras y podrá seguir moviéndose.

6. Un regalo estupendo: mayor autonomía

Además de la tranquilidad, apostar por una silla salvaescaleras conlleva una mayor comodidad para todos. Por un lado, las personas con la movilidad reducida van a poder ser mucho más autónomas, algo que agradecerán muchísimo. De hecho, una de las peores partes de sufrir esta pérdida de la movilidad es, justamente, la pérdida de autonomía.

Apostar por instalar una silla salvaescaleras es hacer un regalo enorme ya que podrán ‘librarse’ de nuestra constante atención y preocupación. Aunque lo hagamos con todo el amor del mundo, puede llegar a ser agobiante. Por otra parte, nosotros también ganaremos en comodidad y nos encontraremos menos preocupados y, por tanto, menos estresados.

7. Pocos cambios para introducir muchas ventajas

Las sillas salvaescaleras ofrecen una excelente adaptabilidad con la estructura del hogar. Su instalación no requiere grandes obras y se adaptan a cualquier tipo de escaleras. No exigen un amplio espacio y tampoco una inversión muy elevada. En general son una solución que no demanda muchas condiciones y que ofrece ventajas muy generosas.

¿Qué te parecen estas ventajas? Si lo necesitas no te lo pienses. Pide presupuesto, te sorprenderá lo asequible que resulta contar con una silla salvaescaleras en casa.

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